La compra de un pasaje para nacer implica tres vías diferentes: dentro del vientre de las hembras, en un huevo, o en un huevo que eclosiona dentro de la madre momentos antes del nacimiento. Los términos biológicos para clasificar estas tipologías son vivíparos, ovíparos y ovovivíparos.
La revista Nature publicó recientemente el descubrimiento de un fósil de un pez de 375 millones de años, de la familia de los placodermos, ejemplares con esqueleto.
La casualidad eternizó un cuadro maternal, pues ese espécimen hembra quedó fosilizado junto a su cría, todavía conectada por el cordón umbilical. El hallazgo acaeció en la región del Gogo, en el noreste de Australia y constituye la muestra más antigua de una madre vertebrada.
El pez se encontró muy bien preservado en sus tres dimensiones, y contiene un único embrión intrauterino conectado a través de un cordón umbilical mineralizado. Cerca del cordón, puede verse una masa amorfa, que es posiblemente un saco vitelino cristalizado.
Todos los mamíferos crecen dentro del vientre de la madre envueltos en esa bolsa, la cual es la primera fuente sanguínea del feto.
Los especialistas consideran a los placodermos como los "dinosaurios del mar" por las estructuras tan arcaicas que presentan. Su época de florecimiento en los océanos y lagos del planeta alcanzó los 70 millones de años, pero desaparecieron a finales del período Devónico.
Giraldo Alayón, curador del Museo de Historia Natural de Cuba, declaró a Prensa Latina que este hallazgo revierte gran importancia "porque es poco probable encontrar, fosilizado, este tipo de especimenes; generalmente los paleontólogos tienen que valerse de muchas inferencias ya que disponen de poco material y muchas veces es muy fragmentario".
Al referirse al impacto del descubrimiento en las ciencias de la vida, el especialista apuntó que "esto demuestra, que ese grupo de peces presentaba una estrategia reproductiva de la que no se tenían pruebas concretas".
Ese nuevo ejemplar, nombrado Materpiscis attenboroughi, brinda pruebas sólidas sobre los inicios del viviparismo, es decir, del nacimiento por parto, que se remontan a 200 millones de años atrás.
LA VENTAJA DEL VIENTRE
Cada forma de desarrollo embrionario tiene una ventaja para la especie que la presenta, y por supuesto, algunos inconvenientes.
"El mecanismo principal de la evolución, la selección natural, opera sobre el individuo y localmente, por lo que las diferentes estrategias de reproducción aparecen y desaparecen en diferentes grupos acorde con las condiciones cambiantes del medio", explicó Alayón.
"En algunos casos el viviparismo es ventajoso, probablemente en un medio lleno enemigos y de depredadores el hecho de poner huevos entraña un riesgo tal que los que lo hacen son seleccionados en contra", abundó el biólogo.
Actualmente, la mayoría de los peces se multiplican de esa forma. El hecho de encontrar que un tipo de placodermo gestaba a sus crías en el vientre, ofrece información sobre las características de la vida en el mar en aquella etapa.
"Hace alrededor de 547 millones de años, concluyó el investigador, ocurrió la llamada Explosión del Cámbrico, en la cual surgieron todos los patrones corporales en los metazoos*, pero muchos desaparecieron (como experimentos fallidos de la evolución); no sabemos si éstos presentaban algún tipo de desarrollo embrionario diferente".
(*) Reino de los seres vivos pluricelulares y que se alimentan de otras formas de vida. Los miembros de este grupo están formados por células eucariotas, las cuales se agrupan para conformar tejidos, órganos, sistemas y aparatos.
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