Nadal ganó los dos primeros segmentos por idénticos 6-4, pero cuando el tercero iba 5-4 favorable a su contrario, la lluvia obligó a detener las acciones durante más de una hora.
Al regreso Federer mejoró ostensiblemente su juego, mientras que el ibérico intentaba por todos los medios buscar una brecha, pero cedió 6-7 en los dos parciales siguientes, con tie breaks de 5-7 y 8-10, y cuando el quinto y decisivo marchaba 2-2 regresaron las aguas.
Media hora después se reanudaron las acciones, pero Nadal se lamentaba también de una molestia en su pierna derecha y no pudo ratificar su ventaja inicial, entre otras cosas porque el suizo apeló a su poderoso saque en los momentos clave.
Así las cosas, en el partido más largo en la historia de este centenario certamen, Federer cedió en el definitivo 7-9 y no pudo convertirse en el primer raquetista en recuperarse luego de perder los dos sets iniciales en la era moderna.
Para Nadal, representó este su primer triunfo en un Grand Slam sobre hierba, y de paso dejó en cinco el número de triunfos consecutivos de su rival en la capital británica.
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