Unos 141 nuevos profesionales completaron sus estudios en administración de empresas; 107 en contabilidad; 10 en administración hotelera; 175 en mercadeo; 1 en publicidad; 11 en informática; 4 relaciones internacionales; 222 la carrera de derecho; 38 psicología industrial; 32 psicología clínica; 5 psicología educativa; 2 psicología general; 10 en comunicación social, mención periodismo; 2 técnicos en educación, mención básica; 55 educación, mención ciencias sociales; 5 educación mención gestión educativa; 40 en educación mención inicial; 30 educación mención lenguas modernas; 20 en educación mención lingüística y literatura; 9 en educación, mención matemáticas y física; 16 educación mención química y biología;1 técnico en educación y 2 en educación mención informática.
La estudiante de mayor índice académico, fue Ruth Adalgisa Josefina Clicsente Muñiz, quien obtuvo un índice de 3.90 y es egresada de la carrera de Educación, Mención Básica. “Agradecemos profundamente a nuestra querida universidad, porque nos abrió sus puertas para brindarnos el pan de la enseñanza; donde se nos ha ofrecido una educación que no discrimina a ningún estudiante, que respalda la colaboración, el respeto a la vida, así como la convivencia democrática; con la finalidad de convertirnos en hombres y mujeres libres, críticos y creativos, justos en el ejercicio de nuestro accionar cotidiano y con un gran sentido de asistencia a la colectividad”, resaltó Clicsente Muñoz durante su discurso al auditorio.
Monseñor Doctor Ramón Benito Ángeles Fernández, Secretario General de la Conferencia del Episcopado Dominicano, dirigió el discurso central a los nuevos profesionales, familiares y docentes que asistieron al acto, enfatizando la labor imperecedera de la universidad para lograr profesionales íntegros y dispuestos a enfrentar al mundo actual. “El acontecimiento de una graduación es motivo más que suficiente para dar gracias a Dios, a la familia, a los maestros, al Centro de estudios que nos acoge y nos ofrece las herramientas del conocimiento necesario, para ofrecer un servicio cualificado a la nación, a la familia, así como, realizar los ideales y sueños que por años cultivamos.(…)Es por ello que la Universidad que forma profesionales, lo ha de hacer con una visión integral y orgánica, no sólo para las exigencias del mercado, sino para configurar al hombre y a la mujer, con una actitud crítica, libre, tolerante, abierta, respetuosa con el pluralismo, con el eminente valor de la razón. Estamos asistiendo a un cambio de época, que nos presenta nuevas prisiones, con ropajes y semblantes diversos, que hemos de advertir y saber discernir, para no dejarnos esclavizar. (…) Recuerda que tú has sido creado por Dios a su imagen y semejanza y que Dios es todo amor. Tu Universidad te ha formado en valores genuinos para que seas un auténtico (a) líder del bien, del amor, de la justicia, de la solidaridad, de la equidad y te dediques a construir una nueva sociedad, que erradiques de tus planes la corrupción, la mentira, el desorden, la violencia, la traición, el egoísmo y la prepotencia.”