Fue debido a su pequeño tamaño que quedó fuera de la nomenclatura de planeta, la cual ostentó desde su descubrimiento en 1930.
Si en aquel momento los astrónomos se hubieran dado cuenta de que Plutón es más pequeño que nuestra luna y tiene una masa notablemente por debajo de uno por ciento de la Tierra, a lo mejor se habría creado una designación especial para él, indicaron expertos.
Lo mismo sucedió con el vecino Eris, considerado por años como el décimo astro del sistema solar, adquirió también la definición de plutoide.
Sin embargo, Ceres quedó fuera de la clasificación por estar ubicada en el cinturón de asteroides entre Marte y Júpiter, señalaron los científicos.
El término plutoide no es del agrado de todos los científicos, y la polémica se mantiene en que si los planetas enanos deben tener o no un nombre determinado.
lma/vm