Asi como algunos tonos estructurales de la holopoética, la hermenéutica y otros elementos que caracterizan la poesía anglo que arranca con nuevas propuestas arrancando de la década del sesenta. Todo ello a pesar de que su literatura la produjera en español.
Su participación en el ambiente cultural de los dominicanos en Nueva York estuvo matizada por las entradas breves y las salidas prolongadas. Carlos Rodríguez el poeta emblemático de la comunidad dominicana de NY, cultivo las mejores relaciones entre los poetas de otras comunidades, donde era invitado con frecuencia a leer sus textos.
Estas notas acerca del poeta Rodríguez estan concebidas como suma de apuntes y de lecturas de sus textos. Apuntes iniciados a la luz de "huídas " con el poeta al bar de su predilección el West And Bar, ubicado en la calle del mismo nombre.
Palabras claves: urbe, memoria, desarraigo,exilio,desgarre, transito,emigracion, mapa, dominicano. Se han realizado algunas publicaciones parciales en medios impresos de la isla. La fiesta que es su poesía hoy me convida a publicar integramente y conjuntamente todas estas notas. Dejo claro que mas allá de lo que los críticos quieran opinar , este transitar por la poesia de Rodridríguez es solo eso un tránsito a sus dos memorias, la del allá (RD) y la de aquí (USA), como disyuntiva de lo urbano en su ser y esencia poética. Hoy entiendo que a su poesía no podía despacharla tan facilmente, por lo que introducir al poeta, presentarlo o compartir lecturas con él siempre fue una experiencia memorable
Unas notas dejadas en la esquina...
Estos apuntes intentan una posible ubicación de Carlos Rodríguez en la tradición literaria urbana de la urbe y en la cual se han destacado otros escritores latinos marcados por viviencias de largos y cortos periodos de estadía en Estados Unidos. Estudiosos* de esta literatura ya han establecido pautas sobre estas participaciones. En este caso particular la características novedosas que reconozco en Carlos Rodríguez no puedo desligarlas de su ser inmigrante, en una primera etapa, y de exiliado y desarraigado en la etapa final de su vida. No puedo dejar de lado su vocación de transeunte, que no esperaba permanecer tanto tiempo en esta urbe, y como a muchos de nosotros, los atrapo el aguacero o la nevada.
En su caso viajes esporádicos al país caracterizaron su estadía en la urbe. A Carlos Rodríguez no le toco la gota dorada del "mainstrean literario", mucho menos el favor de los que en la comunidad dominicana juegan el papel de "salvadores/as" académicos, promoviendo lecturas y eventos que solo cuentan para las rectoría o los departamentos de español de algunas universidades, pero su importancia como poeta se cifra se construye y sostiene en un discurso poético, un cuerpo orgánico, una capacidad de desdoblamiento por el que se le conoce como el Poeta emblematico, el verdadero poeta del exilio dominicano en Nueva York. Sin proponerselo llamo la atención y el reconocimiento de íntimos amigos, escritores, familiares y uno que otros sectores académicos independientes.
Carlos Rodríguez es uno de nosotros/as con dos memorias. El pujilados de las identidades y las dos memorias es visible, en tanto crisis que toma diversas salidas en quienes eligen una y otra. El irse o quedarse.
En cualquiera de las opciones en la poesía de Carlos ese cuadro de sociabilidad y conflictos, de mutación y desgarre entramados con el entorno formo parte de su tono poético.Todo lo que en el caso de Carlos, recorrio los modos posibles, convirtiéndolo tal vez en el mas inédito aún después de su partida en Marzo del 2001. Por una jugada de esas que el exilio o el desarraigo ofertan a los que emigran, los restos de Carlos se quedaron aquí, como aquí se quedo su poesía, su familia y sus fotos, los recuerdos de los amigos, los videos de varias de sus lecturas.
El poeta vivía junto a su madre y hemanos en la avenida Riverside dr, del área de Morning Side Higths del bajo Manhattan. Su vínculo con la vida era la poesía. Asumio su quehacer literario con seriedad y aunque nunca recibio homenajes de la comunidad ni de grupos académicos y/o literarios se mantuvo siempre firme en la lucha por el respeto de los escritores dominicanos de Nueva York. El no solo respaldó y fue signatario de documentos a favor de un cambio en las condiciones en que realizan su trabajo los escritores dominicanos, sino que fue un inspirador y un activo defensor del Gran Documento donde los artistas se expresaron por primera vez contra la política cultural del gobierno dominicano de turno. (2001).
Carlos Rodríguez participo del movimiento que en el pasado lucho para que se reconociera y entregara el Premio Nacional de Literatura a quienes lo ganaran de buena lead.El único reconocimiento a la obra de Carlos Rodríguez lo obtuvo cuando gano el Premio Pedro Henríquez Ureña de Poesia en el 1995 con el libro titulado El ojo y otras clasificaciones de la magia".
Sinembargo al poeta solo le fueron entregados unos cuantos libros en impresiones deprimentes. Aunque existen varias versiones al respecto al momento de su muerte Rodríguez nego haber recibido el equivalente en metálico. Siempre afirmo que se le hizo firmar un contrato en donde se establecía que el escritor debía pedir permiso para producir una segunda edición. Todo lo cual marcó profundamente a Carlos Rodríguez en relación a la participación de concursos y eventos literarios en su país natal.
Al momento de su muerte dos grandes proyectos le esperaban: La publicación aquí en Nueva York de una antología con sus obras completas, unos cinco libros en total y todos inexplicablemente inéditos y la firma con la editorial argentina Tse Tse.
Carlos Rodríguez fue co-editor de la revista literaria "De’Azur" estan publicados en numerosas antologias publicadas en Estados Unidos y Latinoamerica. Su obra incluye ademas de "El Ojo y otras clasificaciones de la magia" : "Volutas de invierno", "Jazz" "Puerto Gaseoso"y "El west and bar y otros poemas". Entre otros libros.
Carlos Rodríguez enigmatico y ensimismado como esos grandes poetas tuvo sus leyendas, tuvo como todo poeta exquisito pequeñas legiones de detractores, muchos de los cuales despues de su muerte declararon su arrepentimiento y profundo respeto a la obra del poeta. Y es que las metáforas de Rodríguez son como los solos de "jazz", in-con-fun-di-bles.
Del Ozama al desgarre...la madera del poeta
Las diversas formas de literatura urbana, tiene que ser vista desde la geografia tormentosa, desde las Polis[metro], mega[ciudades] y el concepto de urbe. Lo exige la globalización, que una vez apuesta a ciudades frecuentadaa por transeuntes, turistas, la miradas y consumos ya exigen otros códigos y crea otras crisis de contorno en el poeta.
Que dificil creerle a una ciudad sin graffitis!. De ahi que hacer ajustes con la memoria o las memorias se torna traumático para cualquier poeta. Hoy mas que antes la imaginación juega un papel de control o descontrol en la literatura urbana y en quienes la producen.
Carlos Rodriguez no logra hacer esos ajustes y por eso el poeta es auténtico hasta el desgarre, nada teórico ni diseñador de movimientos o "cosas" parecidas. No tenía la mas mínima idea de promoción de su imagen o de un texto suyo, pero la ciudad estaba llena de el. El poeta se inundo de la ciudad.
Una mañana lluviosa en Broadway a la altura de la 113 no tiene sentido sin los textos que integran su libro inédito "El west end bar y otros poemas". . Sus poemas en perspectiva crítica bien podrían ser el otro mapa que sustente la existencia de esta area de la ciudad en los años setenta poblada o visitada por artistas, arquitectos, cantantes, poetas.. Carlos amaba la poesía, y estar entre sus ejecutantes, vivir y resucitar hasta el agotamiento corporal y de extasi en aquellos sitios y ambientes donde algun artista poso o desposo a la musa... .
Carlos, su poesía y su entorno: La posibilidad de un mapa.
Por ello la poesia de Carlos Rodríguez llega segmentada, de calles, casas, traspatios, vecindad, apartamentos, cargada de dos aromas; las margenes del Rio Ozama en RD, donde transcurrio gran parte de su vida y y ese atormentado Hudson de los inmigrantes y los poetas.[Upper West Side] ese Tiemann Place con su gloria e infierno urbano le pertenece a Carlos Rodríguez. Alli junto a su familia residentes por casi 40 anos, tal vez la edad de la comunidad dominicana, aun permanece su espiritu. El poeta aunque no tan conectado a ambientes comunitarios del Alto Manhattan, o lo que hoy de acuerdo a la Zonificación de la ciudad se llama Distrito 10 con un concejal dominicano y bajo la denominacion barrial de Washington Heights, tien sí, hilo que lo conecta: El hijo del Cosmo, el de whitman por la isla de Manhattan.
No casual la mayoría de los dominicanos rque emigran desde la media Isla,(Rep Dom), hacen su morada y fijan como residencia a esa otra isla que es la Manhattan. Aunque el distrito de los dominicanos se inicia en la 150 y Saint Nicholas, lo territorial especifico no da aqui el color, sino las vivencias culturales de los habitantes estos vecindarios colinderos y que entrelazan a un Instituto de Estudios Dominicanos no lejos del Upper Manhattan, del Tiemann Place donde nuestro poeta vivio junto a sus familiares, con clubes regionales de las provincias geograficas de República Dominicana como la Asociacion de Santiagueros, y mas arriba la Asociacion de Dominicanos Progresistas. Por esta mezcolanza hay en la poesia de Carlos una exquisitez que no requirio agotar las esquinas ni el comunitarismo por doquier en fisica y presencia, en cambio quedo en sus metafora como un gran puente urbano inter y extraterritorial.
"El profesor que llega al río llega de las multitudes de saliva.
Toma el pulso sentándose a la orilla
del vacío
es el viejo profesor del paria antiguo
el alborotador de incendios"[fragmento poem XVII]
Ese cruce de dualidades territoriales tambien viaja en otros margenes entre lo perfecto y lo sereno. Lo que es el pase activo del lenguaje de Carlos Rodriguez a la hora de dejar constancia en sus textos. Donde aparece el delineamiento y los cambios. Hijo de padre evanista, tal vez allí se consumo la iniciación de su ojo lustrosisimo, atípico y clasificador.
Nadie como Carlos Rodriguez nos obliga a retornar una y otra vez a las diferencias abismales entre diaspora, exilio, transnacionalidad y desarraigo. En el poeta tal vez sin proponerselo tantas memorias se debatian. Carlos, el poeta solitario, salía a tomar aire con la multitud colectiva de su sombra. Con la indumentaria mental de lo que dejo allá en la media isla y, con lo que su rastreo emocional coleccionaba de este Nueva York, vitral de sus angustias y soledades.
Con una visión fuera de Italo Calvino, y más allá de la ciudad como dotación de emociones colectivas del Alex de Borges, el poeta tenía una ciudad grande que era el lenguaje. La media isla dominicana y la isla completa de Manhattan, eran sus dos auroras. .Son varias décadas y generaciones literarias que hablan de ciudad y hasta quieren describirla. Sus autores tratan incansablemente de traspasar los marcos, no solo de la ciudad como tema, sino intersección de ciudad misma, protagónica, acusiante y en donde el escritor se comporta o se asume o simplemente como testigo articulador.
Surge siempre la interrogante de cómo una literatura y sus oficiantes puede organizar una nueva lectura de la ciudad, sus lugares y sus iconos?.Carlos invalidad la falsa moral de los lugares, se reune e intercamba roles con sustitutos, pre y pos-sombras:
El West End Bar es un espacio para el sueño
Los estudiantes de columbia
irrumpen en parejas, a medio brazo
surcando el aire que se ondula, arremolina
y forma transparencias nubes musicales
el jazz[un blue tristísimo de saxo]
O mi yo sentado y mi cerveza.
Aquí probablemente estuvo Lorca
Monumental y oscuro
Nueva York es una historia clausurada
Nueva York es una espuma adormecida.
Ciertamente este establecimiento, el área y sus alrededores ha sido el lugar frecuentado y vivido por músicos, actores y celebridades. Jhon Lennon vivio permanecio en el área hasta su muerte.Pero la pregunta anterior aun inquieta a los escritores y estudiosos del tema. En países como Méjico, Inglaterra o Estados Unidos, la tarea de encontrarle una respuesta ha sido dificil, pues no siempre hay acuerdos. Nestor Garcia Canclini y Edward W Soja, desestiman descripciones totalizantes para definir la relación y el nivel de "captación" de las experiencias, las emociones y las viviencias de una literatura y sus ejecutantes, quienes a veces desfallecen tratando de dar lecturas no planas de la ciudad. El tema es casi un mapa.
Tan inmenso y complejo como las ciudades suigeneris donde convergen distintas lenguas, donde la condición de inmigrante no es el origen del fenómeno multilinguístico, ya que sus hijos comparten una misma territoriedad. A estas y a las ciudades mosaicos, se ha dado por denominar, "pool of culture". Sin embargo también para los escritores que hoy pueden ser considerados fundadores de la literatura urbana, la posibilidad de juntar relatos, superponer historias, confluir los símbolos y los carácteres, asi como la yuxtaposición de tiempos históricos, hacer confluir sus distintas memorias, en fin buscar una lógica temporal de la ciudad, es un reto. [Calvino,Borges, Ricardo Piglia, Macedonio Fernandez, Carlos Fuente].
No niego que otros poetas dominicanos trasciendan este reto, pero Carlos Rodríguez, no solo se inscribe en la corriente de poetas urbanos, desafia y articula con una lectura prístima la ciudad donde los inmigrantes nuevos, los exiliados asentados desde una perspectiva de comunidad, deanbulan, sino que su contemporaneidad avisa también su asombro desde antes de partir.Constatemos directamente la nueva geografia Carlos Rodriguez ,de sus lugares habitados no solo desde el princio que arranca en El río Ozama, desde donde llegan amores y memorias que se dilatan inconclusas y le atormentaban el poema, Por ese ojo clasificador del poeta, hoy sabemos que:
"En las vidrieras de los boulevares
Sólo hay dos y sólo cien silvatos…"[fragmento]
Y es que en ese Riverside dr, la esquina que le dobla al 550 de Tiemann Place, es el Nacional Memorial General Grant, el mausoleo mas largo del mundo. Y los rituales de sus cien silvatos copaban no solo la siembra de tulipanes que da a la ventana de su casa sino hasta las interioridades del poeta y de sus gatos, Manolete y Miosotis.
En esta literatura urbana que ya tiene sus divisiones y subdivisiones, para ubicar lo dicho en un contexto cercano recordemos al poeta dominicano Rene del Risco con sus vitrinas-objeto emblemático que ofrecía lo visto y oído por del Risco de una patria todavía un tanto candoroza a punto de perderse en el mundo de las publicitarias, la política y el consumo. Y como referencias posteriores a Del Risco estan los textos de Raul Bartolome, René Rodríguez Soriano y otros mas que ya penetraban al tremendismo literario y de consumo para narrarnos lo urbano que en Miguel de Mena era, en los 80’ poesia de "la crisis" .
En este contexto los poemas de Carlos Rodríguez, ya clasifican para una magia permanente. La crisis del espacio geográfico habitado por Carlos Rodríguez no le pertenece solo a él.
Se trata de un modus viviendie urbano sin mayores opciones que la abundancia del Car wash, los espacios deciertos, elevados de trenes y salidas de la autopista, un Riverside Park levantado sobre un viejo depósito de desechos, la Iglesia del mismo nombre sin denominación religiosa alguna, se levanta majestuosa en la Teología Negra de la Liberación, la Escuela de Música de Manhattan y el Seminario Teológico Protestante de mayor prestigio en Estados Unidos, asi como la Catedral San Juan el Divino, la 5ta en tamaño después de la Catedral San Pedro en Roma. Y como sintesis urbana junto lo clásico, sacro estan los KFChicken, los MacDonalds y un Taco Bell para variar.
No es solo escribir sobre la ciudad, sino imaginarla, recrearla y replantearse la esfera vital en la cual el escritor/a va a situar su estado anímico y de espectación. De los diversos modos de narrar la ciudad, del uso que da a las memorias vitales, de los pasos como brevario de regresos y del uso de la imaginación para percibirla, conectarse, y mantenerse como objeto vivo de la ciudad dependerá la actitud y el espejismo de lo descrito, pues francamente la ciudad tal vez no es como los escritores la describen, pero el paradigma es que al menos gracias a la imaginación de los escritores, éstas sobreviven.
La Memoria propia de sus poemas...
Conocidas la memoria del área donde vivió el poeta, la que se percibe por un entorno, la decadencia o no del mismo, su fisicalidad, alcancemos la otra memoria; la que los poemas de Carlos Rodríguez develan, la que muestra sus angustias y aislamientos, cuya disyuntiva entre edificios aislados, de alturas y un habitat doméstico a punto de desaparecer van a parar envueltos en una mirada lejana hacia el Hudson o el dilema del regreso.
En carlos, todo tenía y hacía sentido, pero pocos entendieron su lenguaje –aparentemente complejo, elitista , caótico- pero evidente de su lucha con el lenguaje para no perder no solo la memoria sino las huellas, el contacto, el paso:
"Vuelve lentamente el personaje central
a su lugar
La Casa, ahora un poco mas amplia se filtra en la anterior,
la que orientó y orinó los pasos[véanse sus cuadernos]
Vuelve, y esto ya lo he dicho, el paseante reposado
Habría de pensarse en el término "inacción" .
para referirse a tal espacio redundadamente amplio,
con un pasillo largo,un sofá y unas figuras o un variado
espécimen,
además del personaje por supuesto,
o del poeta mal dispuesto, por supuesto."
En un torbellino de retroalimentación se sobreviven la una [ciudad] y el otro[escritor]. La influencia de lo urbano en la subjetividad del escritor. Las memorias complementadas primero en los tiempos [tradicionales, de sentidos y de espacialidad] y ese cambio, versión o percepción que se opera y operan en el sujeto urbano y su habitat va de lo horizontal a lo vertical, de acuerdo a las políticas de planeamiento urbano que en las grandes ciudades, han sumergido las edificaciones [chosas, viviendas, casas, edificios de apartamentos, multifamiliares, unidades vecinales, barrios, celulas urbanas, proyectos, condominios.
Este discurrir sin embargo, estas condiciones que no restan calidad a la literatura urbana, aunque la crisis y la ansiedad se interpongan en el plano de la creatividad del poeta, creo entender mas, su saber de ellas, aun sea para su interior, aun cuando profundizan los poemas de Carlos Rodríguez el ahogo y el conflicto, sin recurrir al spanglish, un desemboque natural de resisttencia linguística ya de diáspora o de exilio, o al típico "slam", no restan calidad a la obra; crisis y ansiedad. Cierto que pudo ser tal vez menos clásica, menos seria con el uso de los recursos citados y tan usados por los poetas contemporaáneos, pero igualmente los poemas de Carlos Rodríguez tienen el calibre urbano y citadino.
Las últimas lecturas públicas fueron en la galería Mixta del Barrio,
Quisqueya Higths Culture Center en la Avenida Lexington en Washington Heigths
Y en Bohemia Arte Vivo, en el marco de Gran Semana de la Cultura Dominicana en coordinacioón con grupos de teatro dirigidos por Waddys Jaquez y Roy Arias.
Notas:
1]Nestor García Canclini:
Conflictos multiculturales de la globalización:
consumidores y ciudadanos
2]Edward W Soja.
Postmodern Geographie.
3]Marc Augé:
Los no lugares, espacios del anominato
4] Referencias a:
Calvino,Borges, Ricardo Piglia, Macedonio Fernández, Carlos Fuente.
Estudiosos: Canclini, Marc Augé, Nestor E.Rodriguez , Eduardo Nivó, Angela Giglia, Anahí Ballen, Dionisio Cañas
*Le Corbusier, plan de estructuración de los vecindarios