Lockward, ex dirigente del PRSC y actual secretario de Estado sin cartera, ha acusado a un sector de los disidentes de haber robado el dinero que el PLD le entregara para las pasadas elecciones.
El ingeniero Víctor Hugo Hernández (Tito), al hacer un recuento de la cadena de acciones delictivas en que Lockward ha estado envuelto desde muy joven, recordó la falsificación de títulos en la cerrada universidad CETEC, donde estuvieron involucrados cientos de estudiantes españoles y por lo cual guardó prisión en cárceles dominicanas.
El ex senador por San Cristóbal señaló que en la accidentada trayectoria de vida de Lockward se pueden encontrar innumerables actos típicamente delincuenciales, muchos de ellos sin trascender a la opinión pública, siendo el fraude de los cupones de gas propano por más de 200 millones de pesos, cuando ocupó la Secretaría de Industria y Comercio en el gobierno de Hipólito Mejía, uno de los más conocidos en los últimos tiempos y que aun está pendiente en la justicia.
En este mismo sentido reseñó, además, los desafueros y malversación de Lockward con los fondos europeos de Lomé en la gestión del doctor Joaquín Balaguer, comprometiendo seriamente la imagen del país ante la comunidad europea y organismos internacionales.
Tito Hernández, dijo que lamentablemente Lockward no parece estar en sano juicio, ya que es inconcebible pretender que los 8 millones de pesos aportados al Partido de la Liberación Dominicana por el Movimiento Leonel en Primera Vuelta, de los 16 millones recaudados, les fueran entregados a él no se sabe para cuales fines, pues de hecho no estuvo en la campaña.
En otro orden, el vocero del movimiento Leonel en Primera Vuelta reveló, que días antes de las elecciones Lockward estuvo amarrando un posible respaldo al candidato del Partido Revolucionario Dominicano, ingeniero Miguel Vargas, pero ante la imposibilidad de lograr unos reembolsos de supuestos gastos de campaña solicitados, ni poder hacer uso de la palabra en el acto de cierre de ese partido, esto no pudo materializarse.
El ex funcionario agropecuario de los gobiernos de Balaguer enfatizó que una persona con ese triste y bochornoso historial, si estuviera en sus cabales, no debería siquiera mencionar la palabra honestidad, ya que moralmente es un inválido en estado terminal.