Los analistas coincidieron también en que el crudo fue impulsado por los más recientes pronósticos de los bancos, que plantearon que los precios seguirán aumentando a causa de las limitaciones de la oferta y el crecimiento de la demanda.
Según informó el Departamento de Energía de Estados Unidos, los inventarios cayeron 5,32 millones de barriles, ubicándose en los 320,4 millones la semana que terminó el 16 de mayo. Esto supone la mayor caída en cuatro meses.
El petróleo habÍia aumentado la semana pasada, después de que Goldman Sachs elevara su perspectiva a 141 dólares por barril para el segundo semestre del año. Los analistas previeron un aumento de 300.000 barriles.
Al promediar la sesión de hoy, el petróleo crudo para esntrega en el mes de julio aumentó 2.59 dólares, o 2 por ciento, llegando a los 131,57 dólares por barril. Previamente había llegado al récord histórico tras alcanzar 132,08 dólares por barril. Los precios casi se han duplicado desde hace un año.
En tanto, el crudo Brent europeo para entrega julio aumentó en 2,90 dólares, o 2,3 por ciento, a 130,74 dólares por barril en el mercado de Londres. El contrato llegó a situarse en 131,57 dólares el día de hoy, el más alto desde el comercio se inició en 1988.