Según la cadena comunitaria de radio y televisión Democracy Now, el magnate del entretenimiento Haim Saban ofreció un millón de dólares a la organización Jóvenes Demócratas de Estados Unidos a cambio del respaldo a la ex primera dama.
Saban intentó convencer a dos superdelegados de esa agrupación de apoyar a la congresista, pero su oferta fue rechazada.
Sin embargo, el activista de Clinton negó esa acusación aunque reconoció que se entrevistó con el presidente del grupo, David Hardt.
Medios de prensa y expertos estiman que Clinton no podrá alcanzar a su rival Barack Obama en el número de delegados para ganar la nominación del partido.
De acuerdo con el sitio especializado Real Clear Politics, Obama cuenta con el respaldo de mil 915 delegados, por mil 721 la ex primera dama.
Como todo indica que ninguno de los dos alcanzará en las cinco elecciones que restan los dos mil 25 necesarios para ser nombrado candidato oficial, los superdelegados (796) adquieren un papel más relevante y podrán inclinar la balanza.
Las normas de esa formación estipulan que ellos son dirigentes del partido y funcionarios estatales, federales o locales que pueden votar según su conveniencia sin seguir el resultado popular.
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