En declaraciones a la radioemisora Caracol el ministro del Interior, Carlos Holguín, dijo que intentan "ubicar" a quienes sacaron de la cárcel las computadoras pertenecientes a Salvatore Mancuso, ex principal jefe de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), y Ramiro Vanoy, alias Cuco Vanoy.
El primero se encontraba recluido en la prisión de Cómbita, en el centro del país, y Vanoy, en la de Itagüí, en el norteño departamento de Antioquia, hasta que fueron extraditados a Estados Unidos el 13 de mayo.
Holguín señaló que se sabe quienes tomaron las computadores, presuntamente para repararlas, aunque la de Cuco Vanoy apareció sin el disco duro y el paradero de la perteneciente a Mancuso se desconoce.
Por su parte, el vicepresidente Francisco Santos expresó a medios periodísticos que el director del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) es quien debe responder al país por la desaparición de las computadoras.
Sin embargo, el general retirado Eduardo Morales, máxima autoridad en el INPEC, dijo no tener entre sus planes renunciar al cargo a pesar de la gravedad del hecho.
No obstante admitió que gracias a los beneficios que recibían de la Ley de Justicia y Paz los ex jefes paramilitares tenían más visitas de lo normal y disponían de teléfonos y computadoras.
Todo ello pudo facilitar que desde la prisión los ex paramilitares pudieran continuar delinquiendo, lo cual fue alegado por el gobierno como uno de los principales motivos para su extradición a Estados Unidos.
Según Morales, las computadoras fueron recogidas el 9 de mayo para repararlas, pues contenían virus informáticos.
El tema despierta suspicacias entre muchos colombianos pues se presume que las máquinas almacenaban abundante información sobre los vínculos entre las derechistas fuerzas paramilitares y muchos políticos y militares.
Esos lazos hicieron estallar en el 2006 el denominado escándalo de la parapolítica, en el cual hasta hoy se han visto envueltos 63 legisladores, la mayoría muy cercanos al gobierno.
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