La creación de un espacio económico y financiero único requiere de una transformación filosófica y el compromiso político para profundizar la integración, lo que se deriva en una revisión del Tratado de Basseterre que dio lugar a la OECO en 1981.
En el foro de dos días, examinarán también los efectos del alto costo de la vida, y los intereses estratégicos en el contexto de las próximas negociaciones con Canadá, para un nuevo acuerdo de comercio e inversión.
La agenda incluye el traspaso de la presidencia de la organización, del primer ministro de Granada, Keith Mitchell, a Roosevelt Skerrit, de Dominica.
La OECO está integrada, además, por Antigua y Barbuda, Montserrat, San Cristóbal y Nevis, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Anguila y las Islas Vírgenes Británicas.
El grupo exhibe entre sus logros la creación del Banco Central del Caribe Oriental, adquisición conjunta de productos farmacéuticos, regulación de la banca, las telecomunicaciones y la aviación civil, y la cooperación sobre educación, salud, deportes, asuntos marítimos y agricultura.
El consenso sobre el proyecto de unidad económica se alcanzó en 2007 durante la 43 cumbre de jefes de Estado y Gobierno.