No obstante, la entidad afirmó que los retos que enfrenta la economía dominicana obligan a los más diversos sectores a sentarse en la mesa del diálogo, a trabajar en la búsqueda e implementación de soluciones a los problemas y a ser coherentes sosteniendo planes de largo plazo, más allá de los cuatro años de un gobierno, cualquiera que este sea.
Manuel Diez Cabral, presidente de la AIRD, dijo que los industriales han visto con beneplácito el hecho de que diversos sectores, incluyendo al Presidente Leonel Fernández, representantes de la Iglesia, funcionarios de su gobierno y la cúpula del empresariado nacional, se han sumado al planteamiento hecho por este sector en el sentido de que es necesario abocarse a un proyecto de nación. “Ya habíamos señalado que, independientemente de los resultados electorales, en el país se impone un diálogo sincero”.
Consideró, además, que se impone con urgencia que nos ajustemos a niveles reales de consumo. “Se impone que asumamos que sin el desarrollo de nuestras exportaciones nuestra economía camina hacia callejones sin salida. Se impone focalizar subsidios y evitar subsidios indiscriminados. La AIRD está dispuesta a ser parte de este diálogo de búsqueda de soluciones”, expresó Diez Cabral.
“Hay que enfrentar las distorsiones que imperan en el país y que afectan el aparato productivo nacional, especialmente al sector manufacturero y a la agropecuaria. Es cierto que la Ley de Competitividad e Innovación Industrial es un avance, pero pequeño e insuficiente ante la agresividad y seriedad con la que nuestros competidores de Centroamérica están asumiendo la conquista de diversos mercados, incluyendo el nuestro”, expresó.
Dijo que se hace necesario que el sector público y el sector privado trabajen en conjunto de modo permanente y entiendan que la defensa de los intereses de los sectores productivos, especialmente la industria local, la agroindustria, la agropecuaria y las zonas francas, es una defensa a favor de toda la nación.