La AEIH y la FAI consideraron que constituye un verdadero ejercicio de ciudadanía votar en las elecciones y, posteriormente, presionar para que las promesas de gobierno hechas por los diferentes candidatos a la Presidencia de la República no se queden en una mera oferta de ilusiones.
Las entidades empresariales, que presiden Jesús Moreno e Ignacio Méndez –respectivamente- plantearon que cada dominicano apto para ejercer el voto debe asumir esa tarea democrática a fin de preservar su derecho de “pasar factura” a los vencedores, para obligarlos a cumplir los planes de gobierno ofertados a los electores.
La AEIH y la FAI consideraron que constituye un verdadero ejercicio de ciudadanía votar en las elecciones y, posteriormente, presionar para que las promesas de gobierno hechas por los diferentes candidatos a la Presidencia de la República no se queden en una mera oferta de ilusiones.
Plantaron que no avanza la democracia ni se desarrolla el país cuando el torneo electoral se concentra en una simple fiesta de emociones y al final los programas de gobierno caen en el rincón del olvido sin que los ciudadanos exijan su cumplimiento, como ha ocurrido tradicionalmente en el país.
“Con frecuencia acusamos a los políticos de vender ilusiones, de incumplir sus promesas, pero también debemos los ciudadanos deponer la predisposición a olvidar que tenemos derecho a exigir a los detentadores del poder que cumplan sus promesas. Debemos actuar contra el olvido, tenemos que reclamar nuestros derechos”, expusieron las asociaciones de industriales en una nota conjunta.
La AEIH y la FAI dijeron esperar que el torneo electoral del viernes sea una fiesta de la democracia y transcurra sin mayores inconvenientes, pues el país necesita mantener la estabilidad política, que es un elemento esencial para la confianza de los agentes económicos, un requisito fundamental para preservar el equilibrio macroeconómico.
Argumentaron que, tras el proceso electoral, el país deberá diseñar una agenda para encarar los desafíos de la crisis alimentaria mundial y el impacto de las debilidades que presenta la economía del principal socio comercial de República Dominicana –Estados Unidos- para lo cual se necesitará confianza.