Mientras en el planeta aumentan las protestas por la escasez y carestía de los alimentos, gobiernos como el de Senegal, responsabilizaron a organismos internacionales por la tragedia.
Blanco de los mayores ataques fue el Fondo de las Naciones Unidas para Agricultura y la Alimentación (FAO), lo cual obligó a Ban Ki-moon, secretario general de la ONU, a salir en defensa de esa entidad.
La crítica situación motivó la celebración, el 7 de mayo en Managua, de la cumbre presidencial Soberanía y Seguridad Alimentaría, Alimentos para la Vida.
En el encuentro el vicepresidente cubano Esteban Lazo significó que en el mundo en desarrollo viven actualmente más desnutridos que en 1996, cuando líderes del planeta acordaron reducir ese flagelo.
La situación está agravada por los precios del petróleo y el impacto sobre ellos de la guerra de Estados Unidos contra Iraq, dijo el dirigente cubano.
En la etapa las cotizaciones del petróleo reemprendieron la escalada rumbo al infinito y establecieron nuevas marcas al alza en todos los mercados.
INDETENIBLE ESCALADA PETROLERA
Mientras, personalidades del sector energético y medios de prensa especializados vaticinaron que en poco tiempo el barril de crudo se venderá entre 150 y 200 dólares.
A mitad de la semana el banco de inversiones Goldman Sachs vaticinó en Londres que el precio del crudo se situará en ese nivel en unos dos años por el estancamiento de los suministros.
La nota del ente bancario considera que la crisis energética entró en un punto crítico.
Un pronóstico similar hizo el diario financiero alemán Handelsblatt, que se preguntó si algo podrá controlar los precios.
Como para darles la razón este viernes el precio del crudo West Texas Intermediate, de referencia en Estados Unidos, llegó a venderse a 126,20 dólares el barril que se entregará en junio.
El temor al desabastecimiento, problemas geopolíticos y sobre todo la especulación, son las causas principales de esta situación.
EL PRECIO DEL DINERO EN EUROPA
Este jueves el consejo de dirección del Banco Central Europeo, reunido durante dos días en Atenas, decidió mantener en cuatro por ciento las tasas de interés a pesar de las existencia de signos de desaceleración en la economía regional.
El ente emisor evidenció nuevamente que su preocupación mayor es mantener bajo control la inflación, actualmente en el 3,3 por ciento.
Gran parte de los analistas consideran que el precio del dinero no sufrirá variación alguna en esa área hasta finales del primer trimestre de 2009.
Por otra parte, recomendaciones propuestas por algunos expertos para tratar de paliar la crisis alimentaría, formuladas en la conclusión de la Ronda de Doha sobre libre comercio, parece que en definitiva no podrán aplicarse.
Este miércoles en Ginebra Keith Rockwell, vocero de la Organización Mundial de Comercio, calificó de casi imposible la celebración este mes de una proyectada reunión ministerial de la entidad para tratar de agilizar el proyecto.
Pero sucede que de no firmarse el acuerdo este año, electoral en Estados Unidos, corre el peligro de tardar mucho en poder reanudarse o de dormir el sueño eterno.
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