“Es bueno que nadie se quede callado si observa que tal cosa está ocurriendo a su alrededor, que al lado de su casa haya un punto de droga o que un profesor vea una conducta irregular en un alumno y mantenga silencio”, subrayó Ramírez Ferreira.
Al tiempo de definir una acción de esa naturaleza como “una irresponsabilidad”, el presidente de la DNCD consideró que esa institución cada día que pasa realiza un trabajo serio y que da sus frutos “pero esa labor no se destaca por parte de los organismos internacionales, los que sí ven que el país es un puente para el tráfico internacional”.
El mayor general Ramírez Ferreira se refirió al tema, al participar en una actividad realizada ayer en el nuevo local de la DNCD en esta ciudad, en la que se anunció la implementación de un programa preventivo y selectivo en los plantes escolares afectados por el narcotráfico.
En esa actividad, el presidente del organismo antinarcótico estuvo acompañado de la capitana Raisa de la Cruz Olivares, jefa de la división regional Norte de la entidad y del licenciado Pedro Diep, director regional de Educación.
Ramírez Ferreira lamentó que esas instituciones foráneas resalten que el país es tomado como puente para el tráfico de drogas “pero no destacan el trabajo que estamos haciendo con relación a ese problema, labor seria, dedicada y que está dando sus frutos”.
Sobre el programa preventivo y selectivo a iniciarse en centros escolares públicos y privados de esta zona, se informó que en la inspectoría correspondiente a Santiago se accionará de inmediato en Tamboril, Navarrete, San José de las Matas, Moca y Gaspar Hernández.
En el radio de acción de la provincia La Vega funcionará originalmente en los municipios de Jarabacoa y Constanza; en Puerto Plata se vigilarán los centros educativos localizados en Sosúa, Cabarete y La Isabela y en la Línea Noroeste en Villa Vásquez, Santiago Rodríguez, Montecristi y Dajabón.
El presidente de la DNCD instruyó a los oficiales responsabilizados de ejecutar el programa a que actúen sin contemplaciones “contra los vándalos y delincuentes que pretenden ofrecer drogas en los centros escolares y que llevan la perturbación e intranquilidad en esos recintos educativos”.
Previo a la instauración de dicho programa, las autoridades realizan un levantamiento de cada caso, junto a la Policía Nacional y en coordinación con los directores de los colegios y escuelas.