Se trata de las niñas Keysi Celiné Carvajal y Elisa Féliz Cabrera, residentes en los sectores Pekín y La Gloria, heridas por José Ismael Reyes y Pedro Domínguez Almonte, respectivamente. La primera permanece interna en el hospital doctor Arturo Grullón, en tanto que la segunda fue dada de alta.
Esta mañana, el coronel Jesús Paredes Cordero, relacionista de la Policía en esta ciudad, informó que tanto Reyes como Domínguez Almonte se encuentran detenidos y que serán enviados a la justicia en las próximas horas.
La niña Keysi recibió el disparo que le penetró por el maxilar superior, mientras se encontraba con sus padres en la vivienda que ocupan en el sector Pekín. El progenitor de la infante relató a los investigadores policiales que hirió a su hija de manera accidental, cuando se disparó su pistola calibre 9 milímetros en el instante en que se la cambiaba de posición en el pantalón.
Al momento de producirse el disparo y siempre de acuerdo con la versión de Reyes, conversaba con la madre de la menor, la señora Cindy María Carvajal, quien coincidió con su marido de que todo fue producto de un accidente.
Mientras que fue curada y despachada del hospital periférico de Cienfuegos la niña Elisa Féliz Cabrera, también de ocho meses de nacida, tras recibir un rasguño en el párpado del ojo izquierdo, provocado por fragmentos de un proyectil disparado por Pedro Domínguez Almonte quien, en estado de embriaguez, hacía disparos al aire.
Al momento de ser alcanzada por las esquirlas, la niña se encontraba en los brazos de su madre, Josefina Cabrera Peralta, en el interior de la casa ubicada en el barrio La Gloria, de Cienfuegos.
Según los datos ofrecidos por la mujer, Domínguez Almonte, de 51 años de edad, hizo varios disparos con una pistola marca Browning, calibre 9 milímetros, con licencia vencida, arma que la Policía no ha podido recuperar, porque este alega se la entregó a una persona que ignora dónde se encuentra.
En otro sentido, el coronel Paredes Cordero reportó la muerte de un obrero, a consecuencia de los golpes que recibió en la cabeza al caer desde un edificio donde realizaba trabajos de encofrado.
La víctima fue identificada como Ramón Antonio Castillo Ramos, de 38 años, cuyo deceso se produjo en el hospital regional universitario José María Cabral y Báez, a causa de politraumatismos diversos severos, de acuerdo al parte médico.