Ahora, Fernández, del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), cuenta con el 51 por ciento de las intenciones de voto, seguido de Miguel Vargas, del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), con 37,4, según el sondeo.
Aunque la ventaja de Fernández es significativa con respecto a los demás candidatos, las próximas semanas, que se presentan turbulentas, resultarán definitorias.
El alza de los precios en los artículos de primera necesidad, proliferación de conflictos laborales, incluido uno con los médicos públicos, han hecho mella en la imagen del mandatario en apenas un mes.
Fernández logró la semana pasada de los dueños de supermercados rebajas de precios en cinco productos.
La medida tiene carácter limitado y ha sido ignorada por los establecimientos de barrio.
Un diplomático extranjero admitió a Prensa Latina que la cuestión de los precios de los alimentos impactó de manera negativa en las posibilidades de Fernández y no desestimó una segunda convocatoria electoral.
La eventual segunda ronda y el voto negativo son otros factores a tener en cuenta por el mandatario y sus estrategas de campaña ya que puede modificar al paisaje electoral.
El casi cuatro por ciento de partidarios del Partido Reformista Social Cristiano, los pequeños núcleos de votantes de otras agrupaciones y los descontentos silenciosos pueden conformar la sorpresa en los comicios del próximo 16 de mayo.
Otros sufragantes, los que desestiman votar ante la imposibilidad de derrotar a Fernández, podrían modificar su perspectiva y hacer la diferencia.
Sin embargo, el mandatario en un escrutinio cerrado cuenta con la mayoría congresional suficiente para ser proclamado ganador.
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