En una misa en el estadio de los Yankees de Nueva York, el Sumo Pontífice instó a los estadounidenses a forjar una unidad que sea capaz de ir más allá de las divisiones que provienen de los límites y debilidades humanas.
"Autoridad, obediencia, esas palabras no se pronuncian hoy fácilmente, representan una piedra de tropiezo para muchos de nuestros contemporáneos", afirmó el Santo Padre ante unas 60 mil personas.
El Papa insistió en que Estados Unidos debe superar las diferencias comunitarias que a menudo le dividen y canalizar esa aspiración de libertad individual de manera conforme a los valores cristianos.
En una evidente referencia a los escándalos de abuso sexual en los que ha estado inmersa la Iglesia en suelo norteamericano, el Pontífice dijo que "la verdadera libertad florece cuando nos alejamos del yugo del pecado... y con la renuncia al propio yo".
Durante los últimos siete, años unos cuatro mil sacerdotes en el país han estado inmersos en casos de pedofilia, como resultado de los cuales cinco diócesis quedaron en quiebra, al tener que pagar en indemnizaciones dos mil 400 millones de dólares.
Tras sus palabras en inglés, Benedicto XVI pronunció un breve mensaje en español, en el cual instó a los fieles a luchar contra todo aquello que los esclavice, empezando por el egoísmo y los caprichos.
La víspera, en una misa en la neoyorquina catedral de San Patricio, el Santo Padre expresó que los casos de abuso sexual provocaron mucho sufrimiento, e invitó a la comunidad religiosa de la nación a una purificación colectiva.
"Me siento unido a vosotros para que sea un tiempo de purificación y un momento de salvación", subrayó.
En su periplo por Estados Unidos, Benedicto XVI se reunió con el presidente George W, Bush, ofició otra misa en el capitalino estadio "Nationals Park", y pronunció un discurso ante la Asamblea General de la ONU.
A su llegada a la Casa Blanca el martes último, instó a Bush a emplear "la diplomacia paciente para resolver los conflictos" y abogó por convertir a la ONU en la voz de los pueblos del orbe.
Este domingo, antes de oficiar la misa en el estadio de los Yanquees, el Papa visitó la llamada Zona Cero de Nueva York, donde pidió sabiduría y coraje para trabajar por un mundo en que la verdadera paz y amor reinen entre las naciones y los corazones de todos.
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