Consideró además que el lema o fórmula del “nunca jamás” sobre la reelección es una versión “hipolitista” de la constitución dominicana, “con lo cual no hay que estar de acuerdo necesariamente”.
Tras participar en el espacio “La Propuesta de los Candidatos hacia el 2008”, que organiza los medios de comunicación del Grupo Corripio, Fernández estableció que no hay nada rígido en cuanto al tema de la reelección y sus modalidades, y que será sometido a un debate en una Reforma Constitucional, donde la mayoría decidirá.
Un proceso de reelección, sostuvo, genera ventajas y desventajas, y hay que ser más específico y concreto con las denuncias sobre el uso de recursos del Estado en la campaña electoral, “es una construcción que se hace para generar una percepción social”.
Citó entre las desventajas de un presidente que se reelige el hecho de enfrentar huelgas y paros con fines puramente políticos.
Sugirió que en lo adelante “hay que establecer reglas claras del juego, en busca de equidad en la participación de los procesos electorales”, añadiendo que “generalmente, la oposición no gana elecciones, es el gobierno quien las pierde”.
El doctor Leonel Fernández insistió que con el tema de la reelección tiene mucho que ver la cultura política de cada país, y que no debe medirse en base a las experiencias de otras sociedades, en cuanto a la aplicación de la campaña electoral reeleccionista.
Agregó que en su caso, ha ganado dos veces desde la oposición, y que “esta es la primera vez que podemos probar que ganaremos desde el gobierno”.
Aclaró que el lema “e´ palante que vamos” es propiamente del gobierno, desde su juramentación en agosto del 2004, y no de su campaña políticia.
Plantea reforma en elecciones de jueces JCE
Se planteó, como reto, para un próximo período presidencial, discutir sobre la elección de los jueces de la Junta Central Electoral, proponiendo al Consejo Nacional de la Magistratura o a las dos cámaras legislativas unificadas para su designación.
Fernández defendió la función del Ministerio Público como representante del Poder Ejecutivo ante el Poder Judicial, y dijo que “en una Reforma Constitucional tiene que aclararse seriamente este aspecto sobre su independencia, ya que se trata de un principio de la separación de los poderes públicos”, dijo.
Recordó que desde 1978, América Latina inició un proceso de transición hacia la democratización de sus países, partiendo de la experiencia de la República Dominicana, y reconoció que aun el sistema político dominicano se maneja con deficiencia y debilidades, pero que se ha avanzado mucho.
Se comprometió a darle mayor énfasis a la democratización del Estado, a través del respeto entre los tres poderes.
En cuanto a los conflictos que se han dado sobre la aplicación de la Ley de acceso libre a la información, el candidato morado, al aplaudir ese derecho de la ciudadanía, se mostró partidario a una revisión sustanciosa de dicha pieza legislativa, por considerarle con algunas deficiencias, y se comprometió a darle seguimiento a una ley de clasificación de la información, con un criterio y mecanismo de carácter institucional.
Para darle seguimiento al proyecto de Ley de Partidos Políticos, Fernández sugirió un debate fuera de las instancias legislativas, sino en la opinión pública, con la participación de los dirigentes políticos o la creación de una comisión que reúna todos los sectores sociales, en busca de un mayor consenso
Habla de Competitividad
Fernández afirmó que promoverá, en un nuevo gobierno, una ley de competitividad e innovación industrial, que establezca incentivos fiscales de extensión a nivel agropecuario, turístico, para pequeñas y medianas empresas y en el sector agroindustrial.
“Tenemos un Plan Nacional de Competitividad, que nos ha permitido identificar productos y servicios que son exportables, pero nos falta seguir impulsando este plan en los próximos 4 años”, significó.
En cuanto a que los partidos políticos dominicanos se encuentran en crisis, Fernández rechazó tajantemente esta afirmación, aunque reconoció una alta tasa de desconfianza de la ciudadanía, y sugirió, como única alternativa la vuelta a las ideas, como forma de ganar adeptos y dirigir los destinos de la nación.
Precisó que para eso, se necesita de dirigentes políticos que visualicen un proyecto de nación desde la dirección del Estado, cómo insertar al país en los mercados internacionales, desarrollar programas de avance tecnológicos y promover proyectos donde el país alcance un progreso notable cultural e institucionalmente.
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