El dia 7 de Marzo de 1907, la ciudad corazón: Santiago de los 30 Caballeros, vió nacer a quien se convertiría en "uno de los más grandes hacedores de ficciones del país, legador de una obra literaria de excepcional valor, que ha trascendido con creces nuestras fronteras convirtiendose en patrimonio de todos los paises de habla hispana",
Carlos Estevan Deive, escribió lo antes dicho, en el prólogo del Libro" Manuel del Cabral y su obra, recopilado para el homenaje que le tributó la Comisión Permanente de la Feria Internacional del Libro, en su IV entrega, realizada en el 2002, del 26 de Abril al 6 de Mayo.
En su juventud, el gran poeta Manuel del Cabral desempeñó cargos diplomáticos que le llevaron a establecer residencia en diversas ciudades. En la Embajada Dominicana en New York, dió comienzo a esta carrera en 1938, siguiendo luego por paises como Colombia, Perú, Panamá, Chile, España y Argentina, donde entró en contacto con figuras ilustres del ámbito literario europeo y americano.
Don manuel escribió novelas y cuentos. Entre sus novelas más importantes: "El escupido" y El "Presidente negro", y de los cuentos: " Los relámpagos lentos" y "Cuentos cortos con pantalones largos", en los que denota sus grandes dotes de narrador espontáneo e imaginativo.
De espíritu inquieto y curioso el poeta, publicó en España y Argentina sus antologías poéticas, que lo convirtieron rápidamente, en el más conocido fuera de su tierra. Compadre Mon, es uno de sus más importantes poemas, incluido.
Te estoy diciendo esto, viejo Mon, ahora
en que hacer unos versos y ponerse a decirlos
es un peligro... tan grande
como ponerse a hacer la patria
con sables de madera de sándalo.
Porque nosotros, los que hacemos
estas cosas de sueño, no estamos preparados
para la fiesta del honor con precio...
Yo veo, a ratos, ciegos que tocan su instrumento
por unos cuantos cobres. Muchas veces,
después de sus canciones, voy a verme al espejo,
y miro bien mi cara para ver si es la mía...
Porque, a veces, cuando cantan los ciegos,
muchas cosas del cuerpo voy dejando
no sé a dónde...
Por eso, pregunto por mi nombre cuando cantan los
ciegos.
Te estoy diciendo esto porque a veces
lo que nació en tu pecho lo tienes en la mano...
Te estoy diciendo esto, viejo Mon, porque a ratos,
hablas conmigo cosas que hablando no me dices.
He caminado mucho por los ríos
que vienen de tu cuerpo cuando a oscuras
te hicieron; y sé que cuando sangras
te salen por las venas los sueños más varones.
Es que desde hace tiempo,
tú contruyes la patria, destruyéndote.
Ests, son trozos del poema "Compadre Mon", del también narrador, dramaturgo, pintor y diplomático, Manuel del Cabral. Con este poema; Paradigma del héroe popular de tierrra adentro, Del Cabral, alcanzó la cima de su obra, de acuerdo a José Alcántara Almánzar.
Fué un incansable buscador de nuevas vías de creación, siempre audaces y originales, a lo que se debe la eterna juventud y el extraordinario dinamismo de su obra, comprobables en sus creaciones : "Cantos del terruño y otros poemas'', "Color de agua", "Doce poemas negros", "Biografia de un silencio", Pedrada Planetaria, "Chinchina busca el tiempo", "Poemas de amor y sexo", "Xexo no solitario", "La isla ofendida", La espada metafísica", y otros tantos, entre los que no debe faltar "Trópico negro", con el que se distinguió como un gran exponente de la poesía negra en las Antillas.
Hombres negros pican sobre piedras blancas,
tienen en sus picos enredado el sol.
Y como si a ratos se exprimieran algo...
lloran sus espaldas gotas de charol.
Hombres de voz blanca, su piel negra lavan,
la lavan con perlas de terco sudor.
Rompen la alcancía salvaje del monte,
y cavan la tierra, pero al hombre no.
De las piedras salta, cuando pica el pico,
picadillo fatuo de menudo sol,
que se apaga y vuelve cuando vuelve el pico
como si en las piedras reventara Dios.
Dentro de una gota de sudor se mete
la mañana enorme -pero grande no-.
Saltan de los cráneos de las piedras chispas
que los pensamientos de las piedras son.
Y los hombres negros cantan cuando pican
como si ablandara las piedras su voz.
Mas los hombres cavan, y no acaban nunca...
cavan la cantera: la de su dolor.
Contra la inocencia de las piedras blancas
los haitianos pican, bajo un sol de ron.
Los negros que erizan de chispas las piedras
son noches que rompen pedazos de sol.
Hoy buscando el oro de la tierra encuentran
el oro más alto, porque su filón
es aquel del día que pone en los picos
astillas de estrellas, como si estuvieran
sobre la montaña picoteando a Dios.
El poeta Manuel del Cabral es de los pocos escritores hispanos, que han reivindicado la condición humana de la raza haitiana. En Puerto Rico Luís Palé Matos y en Cuba Nicolás Guillén también lo hicieron, según apunta Josemón Tejada, en el homenaje a don Manuel, hecho por el "Taller Literario Cesar Vallejo", cuando arrivó a los 79 años de edad, actividad, en que se dijo entre otras :" A cada uno de los aquí presentes, nos faltan por lo menos dos cuerpos, para poder contener la alegría que se derrama, por estar entre nosotros, la poesía que tomó la forma humana vistiendose de gestos, para llamarse Del Cabral" De él, Gabriela Mistral dice: "Pocas veces la poesía americana ha llegado a tanta ternura, transparencia y sentimiento humano como en esta poesía en verso y prosa. Cabral, en su trato con las pequeñas cosas que lo rodean hace de ellas una perenne superación de belleza y gracia que le da al hombre una reposada armonía interior". "Estamos ante un poeta telúrico, con fuerte arraigo en su Cibao natal, y
enorme vuelo para ascender de la poesía épico lírica de sabor popular y folklórico a multiples manifestaciones temático-formales", expresa Alcántara Almánzar.
Mientras el pintor Dominicano Ureña Rib, dice : La poesía de Manuel del Cabral entraña aspectos físicos, sensuales, junto a otros que alcanzan lo netamente social y político. Pero esta ligazón con lo terreno, con lo carnal, con lo humano (doloroso o placentero) es lo que hace que su poesía logre trascender y ascender hasta niveles muy altos de desarrollo espiritual y de conmovedora fuerza descriptiva.
En 1992, recibió el premio Nacional de Literatura, otorgado por La Secretaría de Estado de Educación Bellas Artes y Cultos, junto a la Fundación Corrípio.
El poeta Don Manuel del Cabral, murió el 14 de Mayo de 1999, en la ciudad de Santo Domingo.