Alrededor de unas seis mil personas se dieron cita en el Palacio de los Deportes para recibir con gran algarabía y muchos aplausos a quien esperaban desde hace mucho tiempo, específicamente, para el concierto ofrecido en año pasado por la telefónica Claro, donde junto a este iban a presentar también los reguetoneros Wisin y Yandel y Ricardo Arjona.
A la 9:10 de la noche sale al escenario e inmediatamente, ofrece unas emotivas palabras al público e inicia con la canción que lleva el mismo nombre de su tour, “El tren de los momentos”, y continuó con temas como “En las plantas de tus pies”, “quisiera ser” y “La peleita”.
Y el tren en vez de avanzar se devolvió en el tiempo y nos llevó a éxitos como “Corazón partío” y “Cuando nadie nos ve”. Y quiso ir más profundo y completó con un medley con las canciones “Mi soledad y yo”, “La fuerza del corazón” y “Amiga mía”.
Después de ir por temas como “Y si fuera ella”, “El alma al aire”, “A la primera persona” y “Try to save your song”, pasó a tocar emotivamente en el piano “y terminó su concierto con la canción “No es lo mismo”.
Pantallas gigantes, luces que acomodaban el escenario y el sonido de un tren hacían de la noche algo especial, tanto que Alejandro mostró lo importante que es para él Venezuela y con dolor en el alma expresó:” Esta noche quiero dedicar esta canción (No es lo mismo) a un montón de gente que están en un país a donde no puedo ir, esas son las gentes de Venezuela, yo quiero que le den un aplauso a mi gente de Venezuela”.
Y si alguien quedó insatisfecho, el ocurrente cantante dijo lo siguiente: “Cuando digo que se acabó el concierto, simulo que me voy, y ustedes gritan otra, y entonces regreso y canto dos canciones más”, y así sucedió.