En los anos que llevo ligado a Acroarte aprendí a conocer lo que le conviene a esa entidad. Una de ella es que la entrega de los premios Casandra debe ser un acto transparente. Por eso, en el 1986, y analizando lo que había sucedido hacia atrás, decidimos el grupo directivo que encabezaba institucionalizar ese proceso.
Por eso se estableció un método de evaluación y votación para elegir a los artistas ganadores. El voto secreto en cartilla y el conteo bajo control de los directivos, expresidentes y un notario público que se apoderara de la urna en que se depositan esas cartillas y que certificara los resultados. Fue en la entrega correspondiente al 1986 que por primera vez participa un notario. Lo fue el hoy consultor jurídico del Poder Ejecutivo, Cesar Pina Toribio.
Además, aprendí que no convenía que Acroarte administrara el presupuesto del montaje de los premios Casandra. Por eso, cuando acordamos con la Cervecería Nacional Dominicana el patrocinio de esta, planteamos que a partir de entonces no correspondería a Acroarte esa parte, sino a la propia empresa patrocinadora.
Aprendí que no era conveniente que directivos de Acroarte se asignara el rol de productores de los premios, pues eran obvias nuestras limitaciones en ese terreno y por eso elegimos al fenecido Jean Lois Jorge para que cumpliera ese rol.
Siendo presidente, por primera vez, aprendí que no convenía a Acroarte ni a los premios Casandra que una misma persona la presidiera por mucho tiempo. Por eso no opte por la reelección, luego me opuse que otros se reeligieran.
Aprendí además, que tampoco conviene que para los premios Casandra sea siempre el mismo productor, y planteamos la conveniencia de que se rotaran para dar oportunidades a otros talentos nacionales.
Aprendí, que no conviene que la transmisión de los premios Casandra se haga ano tras ano por un mismo canal, pues eso crea un condición exclusiva de ese medio que no ha adquirido y además, creo que refuerza la imagen del premio de que la transmisión se rote entre canales, siempre y cuando se dispongan de las condiciones técnica necesarias.
Como aprendí todo eso, es que apoyo la decisión de la actual directiva que preside Marivel Contreras de ofertar la transmisión de los premios Casandra a otro canal. Y esto debe ser instucionalizado de modo no se corra el riesgo de que en un futuro ocurra algún negocios por debajo entre directivos de Acroarte y planta televisora alguna.