Luego, una declaración del presidente de Colombia, Alvaro Uribe asegurando que el su gobierno tenía la presunción de que las FARC dilataron el proceso de liberación en diciembre del año pasado porque no tenían en su poder el niño “Enmanuel”, quien resultó estar en manos de las autoridades en un albergue para menores.
Finalmente, fueron liberadas ambas Mujeres luego que las FARC dieran al gobierno de Venezuela las coordanas de la selva colombiana donde serían dejadas libres. Una lectura del hecho deja claro la ganancia de capital político por parte del presidente venezolano, quien acaparó la atención del mundo durante el proceso de liberación de Rojas y Gonzales en la selva colombiana y su posterior traslado a Caracas.
Desde el primer momento de su liberación las ex-rehenes agradecieron las gestiones humanitarias de Hugo Chavez, incluso, con estas palabras dijeron transmitir un mensaje de los demás secuestrados al mandatario venezolano para que: “Presidente, no baje la guardia, esto hay que continuarlo hasta que todos esten en sus casas”.
Un día después, Chavez “pone más leña al fuego” al plantear que la continuación del proceso de gestión humanitarian para la liberación de los demás rehenes debe pasar por el reconocimiento del gobierno colombiano a las FARC y ENL como fuerzas “insurgents” “beligerantes”, y no como grupos terroristas.
Como era de esperarse, rapidamaente vino la respuesta del presidente Uribe, quién en un comunicado dijo que “El Gobierno Colombiano por ningún motivo acepta que a estos grupos se les levante el calificativo de terrorista y se les dé estatus de beligerancia…Todos los grupos violentos de Colombia son terroristas”. Una interpretación simple, nos dice que por el momento no habrá negociación sobre los demás rehenes.
Pensamos, que el presidente Uribe debe flexibilizar su posición dao el hecho de que las FARC son una fuerza beligerante que nadie puede negar, pues en más de 40 años de lucha armada no han podido ser vencidas, al igual que el Ejército Nacional de Liberación –ENL-. Es que como el gobierno y los familiares piensan en los secuestrados la diregencia guerrillera también quiere la libertad de sus guerrilleros encarcelados. Una cosa está clara, la redicalización de las posiciones solo perjudica a los secuestrados.
Exhortamos a los presidentes AlvaroUribe y Hugo Chavez a limar sus diferencias, a la sociedad colombiana a continuar la presión para que se produzca una negociación rápida y los secuestrados puedan volver a casa lo antes posible.