Se sabe que se debe producir dinero, pero de esa movilidad económica sólo se benefician unos cuantos, incluyendo jugadores de altos salarios y bajo rendimiento.
Lo más importante en una entidad como el Escogido son los resultados deportivos y por añadidura vendrán los beneficios económicos para no tener que depender del “enemigo azul” para venderse ante el conglomerado comercial.
Se podría pensar que los peloteros constituyen el principal activo de un equipo de pelota, pero en la liga dominicana, ese papel recae sobre los fanáticos.
No es sólo que mantienen el evento dentro y fuera de los estadios, sino que la gran carga social recae sobre ellos, ya que a nadie le gusta aparecer como un “consistente perdedor”.
EN LAS OFICINAS ROJAS.- Cae dentro del campo puramente especulativo, pero he manejado algunas cifras que arrojan la probabilidad de que casi el 50 por ciento de las 28 derrotas de los Leones (21-28) en la serie regular se materializaron en las oficinas rojas.
Nada me impide evaluar, con datos, que las confrontaciones entre Julio Hazim, presidente, y Mario Soto, gerente general, principalmente, crearon una gran distracción entre los personajes destinados a buscar las victorias en el terreno de juego.
El cambio Rafael Furcal por Wily Mo Peña, la llegada de Juan Uribe por encima de todo el mundo, la “conjuntivitis” de Wilson Betemit, la “lesión” de José Veras, la destitución de Donnie Scout.
También la llegada de Mako Oliveras, la salida del mismo Mako Oliveras, la contratación de Bienvenido Figueroa, la venta del primer pick, la rueda de prensa de Julito, entre otros muchos informes que tengo, claro que provocaron un malestar en el vapuleado equipo rojo, que este año no era tan malo como otras veces, para por lo menos avanzar a segunda ronda.
INTERES DE JULITO.-Reconozco el interés del Julio Hazim por llevar el equipo a puerto seguro por aquello de que a nadie le gusta ser un derrotado eterno, pero la realidad es que los resultados deportivos le han dado en la cara.
Una vez más en la rueda de prensa para presentar el cuarto gerente general, en cuatro torneos, se prometió una independencia de acción que no se cumplió en el desarrollo del torneo.
En las últimas cuatro estaciones los Leones han quedado “fuera del dinero” (ahí está el dinero otra vez) en tres de ellas y su récord acumulado es de 86-113 (.432).
Parecía que este año se colarían y el lado rojo del Quisqueya comenzó a recibir una entusiasta afición, pero increíblemente se atribuye –y me incluyo- a las lesiones de Carlos Gómez y Ramón Santiago el descalabro final, señal clara de la falta de profundidad.
¿Qué hacer?
Sacar a todo el mundo, desde la cúpula hasta el lavandero, y comenzar a rescatar los verdaderamente que estén en capacidad de aportar, entre los que no me incluyo.
Se necesitan cambios drásticos porque lo cierto es que la imagen del Escogido está totalmente deteriorada y esa fiel afición no merece que su enseña luzca tan apagada, sin luces, desordenada, sin proyección, sin rumbo, sin orgullo.
Tanto así que su última gran conquista ha sido la frase: “Escogidista ¿y qué?” como si fuera una afrenta sentirse representado por esa prestigiosa entidad fundada por los caballeros Pilindo Bonetti Burgos y Luis Alfau, en 1921.
ENTRE LINEAS…Colectivamente El Licey batea .291 y pitchea para 3.68 en la semifinal que se reanuda hoy…Las Esrellas .239 y 4.40…Los Gigantes .294 y 2.80…Y las Aguilas .244 y 4.81…