El funcionario dijo que entre los acueductos que resultaron afectados se encuentra el de la Línea Noroeste, que está parcialmente fuera de servicio debido a que una tubería que suple desde Navarrete hasta Montecristi resultó averiada. Al respecto, informó que la compañía que construyó esta obra de reciente inauguración se comprometió a rehabilitar la línea tan pronto las aguas bajen a un nivel que les permita hacer la reconexión, lo que se espera en las próximas horas.
Para garantizar el abastecimiento de agua potable mientras se realizan los trabajos, el director del INAPA dispuso el envío inmediato de 20 camiones cisternas que distribuirán agua debidamente tratada y de forma gratuita a las poblaciones de la Línea Noroeste que resultaron desabastecidas.
Asimismo, ofreció asistencia técnica a la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santiago (CORAASAN), organismo que administra el sistema de agua potable de ese municipio, para rehabilitar el suministro del líquido tras los daños que produjo la crecida del río Yaque del Norte.
Los acueductos que entraron en servicio son los de Cotuí, Los Corozos, Fantino, Múltiple La Mata – La Bija, Quita Sueño, La Cueva y Comedero, en Sánchez Ramírez, y Sánchez, en Samaná, luego de reparar averías en el sistema eléctrico, y el de El Carril, en San Cristóbal, tras ser rehabilitado el campo de pozos que resultó inundado por la crecida del río Haina.
En Samaná permanece fuera de servicio el de Las Terrenas, que fue sacado de forma preventiva por alta turbidez, y en San Cristóbal, el de Canastita – Sainaguá y el de Samangola.
En tanto, dijo que en Monseñor Nouel la crecida del río Juma tapó la captación de la obra de toma del acueducto múltiple Juma – Bejucal, y que el acueducto de Piedra Blanca resultó afectado por la crecida del río Zumbador, que obstruyó su obra de toma.
Refirió que en esa misma provincia el sistema de Maimón resultó afectado con la crecida del río de igual nombre, que sedimentó la obra de toma, y que el acueducto de Bonao fue sacado de servicio de forma preventiva debido al aumento de la turbidez del río Yuna. El funcionario informó que están a la espera de que los niveles de las aguas bajen para hacer las limpiezas correspondientes y ponerlos a operar.
En tanto, en La Vega resultaron afectados los acueductos del municipio cabecera, con la crecida del Camú, que depositó sedimentos en la obra de toma; de Constanza, con la crecida del río Pinar y el canal Río Grande, que taparon la obra de toma; de Jarabacoa, que resultó afectado por la crecida del arroyo El Cercado, y de Buena Vista, cuya captación resultó tapada con la crecida del arroyo Arrayaso. El ingeniero Rodríguez dijo que en esos sistemas también esperan que bajen los respectivos afluentes para su limpieza y puesta en operación.
En lo que respecta a los acueductos de La Altagracia, dijo que fallas en los circuitos eléctricos sacaron de operación los acueductos de Higüey y Boca de Yuma, por lo que se espera la reposición del servicio para que entren al sistema; y que iniciarán las labores de rehabilitación en el acueducto de Sabana de Nisibón cuando bajen los niveles de las aguas.
El funcionario informó que otros acueductos afectados fueron los de Hato Mayor, con la crecida del río Higuamo que sedimentó el sistema de bombeo, y de Sabana de la Mar, cuya crecida del río Yabón afectó el muro de la obra de toma. También, los de Vicentillo, Arroyo Grande, Pintao – Bejucal y Cedro de Miches, en la provincia El Seibo, todos por inundación, por lo que se espera que bajen los niveles de las aguas para hacer la limpieza de casetas y labores de mantenimiento de los equipos.
En tanto, dijo que en la provincia María Trinidad Sánchez salieron de servicio los acueductos de Nagua y múltiple El Pozo – Los Limones; en Duarte, los de San Francisco de Macorís y Villa Riva – Arenoso; y en Santiago, los de Pedro García, Jánico, Baitoa – La Lima, Inoa. Villa Bao, Alto del Yaque y Las Charcas.
Refirió que en Azua resultó afectado el acueducto de Pueblo Viejo – Las Taranas debido a que las aguas del canal arrastraron la tubería que va de la obra de toma a los depósitos reguladores, y que en San José de Ocoa, la crecida del río destruyó un tramo de tubería del acueducto.